Estamos en temporada de Aries y todo invita a salir del letargo, a activarnos.
Marte, regente de Aries, se ha encontrado con Venus y se le ha habilitado una puerta hacia una libertad que creía olvidada. Una libertad que le impulsa, le estimula, le invita al reto y al cambio.
Venus, junto a él, envuelve de una atmósfera embriagadora y seductora ese salto a la acción, incrementando, con su poderosa fuerza de atracción, la incapacidad de resistirse a dejarse ir por el torrente eléctrico que nos recuerda lo que era sentirse libre .
Y como si Venus y Marte fueran dos niños a punto de escaparse del patio del recreo, Saturno les aguarda en la puerta del Colegio con planta firme y mirada crítica mientras les pregunta qué esperan obtener a largo plazo con esa escapada, qué piensan construir con ese nuevo espacio de libertad conquistado.
Saturno nos hace poner los pies en el suelo, nos trae de vuelta a la realidad, más allá de la necesidad apremiante de cambio y libertad y de la tendencia a evadirnos e idealizar, que están marcando la atmósfera de los últimos meses.
Lo que toca entender es que el clima de cambio es necesario como motor de mejora, pero no se dará si va a ser de cualquier manera.
Neptuno, Júpiter y la Luna en piscis nos ayudan a conectar con nuestro registro interno para identificar el Yo que queda cuando nos despojamos de nuestra estructura, nuestros miedos, nuestra necesidad de control y nuestra rigidez.
Es desde ese Yo Esencial que debe iniciarse el cambio. Un cambio adulto, meditado, sereno, sostenido, perdurable y responsable ejecutado desde la conciencia Solar y sostenido por una mente clara con ideas poderosas.
¿Te sientes atraído por ese torrente de energía de libertad? ¡Cuéntame, te leo!


