Hay un fenómeno en Astrología llamado “Destino Vincular.” Significa que las lecciones que uno no aprende de manera activa, se las muestran las personas o situaciones que le llegan por destino.
Así, esas personas y situaciones te harán vivir experiencias removedoras, de las que te obligan a salir de tu zona de confort y cuestionarte la manera de entenderte a ti mismo y a los demás. Y posiblemente todo ello te hará sentir mal, incómodo.
Como podéis imaginar, resulta muy difícil decidir ver a través de esas situaciones desafiantes y dolorosas la parte de aprendizaje y, más aún, el gran rol de Maestro que juega aquél que trae delante de ti esa sombra tuya que hasta ese momento no habías querido mirar ni integrar.
Pero si lo hacemos, si miramos la situación con el afán de ver en ella una oportunidad de crecimiento y evolución, la Alquimia ocurre. Y a la aceptación de la situación, le sigue inevitablemente la necesidad de honrar todo lo ocurrido, porque tal como ha sido, ha sido perfecto. E irremediablemente llega el Perdón. Y la Paz. Y esa es la verdadera Libertad que tu alma anhela.


